Ritualizar las Cartas

Elige tu tirada aquí

ritualizar

Existe una infinidad de barajas de Tarot donde elegir la que más nos guste. Cada una de ellas tiene su propia historia y diseño, y han evolucionado a lo largo del tiempo de forma única. Una baraja de Tarot se compone generalmente de 78 cartas; 22 Arcanos mayores por un lado, y 56 Arcanos menores divididas en cuatro palos: bastos, espadas, oros y copas. A pesar de que existe una gran diferencia simbólica e ilustrativa entre los arcanos de una baraja a los de otra, la esencia de lo que dice cada naipe es la misma.

Con lo cual, podemos empezar por aquella baraja que más nos atraiga visualmente y que más nos estimule la imaginación. Después, se puede trabajar con todas las barajas que uno quiera y conocer las representaciones de distintos autores. Hay personas que trabajan con distintas barajas y cada una de ellas la utiliza para un fin concreto o prefieren trabajar exclusivamente con la misma.

Creo que este tema es algo muy personal y cada uno actúa según su comodidad. Lo que sí es muy importante es que utilicemos nuestra propia baraja y no la que pertenezca a otra persona para que no nos llegue con vibraciones psíquicas grabadas. Sí es posible que alguien nos la regale.

El Tarot de Marsella es una muy común elección entre los principiantes y también el de Rider-Waite. El ocultista Arthur Edward Waite, fue miembro de la Orden hermética del Amanecer Dorado, se juntó con una artista llamada Pamela Colman Smith a principios del siglo XX y diseñaron una baraja en la que por primera vez los arcanos menores estaban escenificados. En mi caso, me facilita mucho las lecturas y tengo cada una de esas escenas grabadas en mi subconsciente.

El uso del Tarot está al alcance de todos, pero creo que solamente hay que recurrir a él cuando verdaderamente lo creamos necesario. No responde a preguntas insignificantes y superfluas.

Una vez que tengamos nuestra baraja, buscaremos un entorno aireado previamente, tranquilo, cómodo y con una luz adecuada. Ante todo, mostraremos siempre una actitud de respeto hacia los Arcanos. En una mesa, que es lo más práctico, podemos empezar a descubrirlas, examinarlas, observar sus personajes, sus colores, sus formas, paisajes… Siempre se colocan boca a bajo y a medida que se van cogiendo, se van descubriendo de una en una. Tras nuestro primer contacto con ellas, procederemos a “Ritualizar las cartas”.

Nos haremos con un paño limpio de algodón/lino o seda (si es nuevo, mejor) y sobre el mismo, las volveremos a colocar una encima de la otra según su orden numérico: primero los 22 Arcanos mayores. El Loco ( la única carta no numerada) será el único que podremos colocar al principio o al final de los arcanos mayores, y las dejamos apoyadas en la mesa recogidas boca abajo a unos 20 cm de distancia de nosotros.

Haremos la técnica de meditación que más nos apetezca durante 10 minutos, observaremos los pensamientos innecesarios y los dejaremos ir, así lograremos una mente y respiración relajadas. Hay infinidad de rituales previos para las limpiezas de cartas pero yo soy de las que optan por los más sencillos. Podemos recurrir a los cristales ( cornalina, lapislázuli, cuarzo, ágata…) o algún objeto similar que nos guste y que sea nuestro ( mandalas, rosarios, japa-malas, corales…) y lo ponemos alrededor o al lado de nuestra baraja. Una vela blanca del tamaño que queramos, una barrita de incicenso, flores frescas, cuencos de sal… Para mí lo más importante es la vela y el incienso; la vela porque da un ambiente estupendo y el incienso porque así es como limpio mis cartas. Las paseo por su aroma (sándalo es mi favorito) y siento que el humo que desprende las purifica.

Las tendremos en nuestras manos el ratito que creamos necesario, podemos volver a verlas, y las guardaremos envueltas en una tela de seda oscura preferiblemente, y si no gusta esa opción, puede ser de otro color que despierte algo especial pero siempre de un tejido natural y dentro de una cajita de madera que se adapte a su tamaño. Nunca se deben dejar las cartas esparcidas de cualquier forma, sino colocadas en el orden correcto.

Dejaremos la cajita con nuestra baraja cerca de nosotros cuando dormimos, en un lugar personal para cargarlas poco a poco de nuestras vibraciones. La mesilla de noche es una buena idea. Podemos realizar nuestro ritual todas las veces que queramos, pero al principio es bueno hacerlo durante 21 días. También es primordial hacerlo antes de una tirada de cartas para entrar en conexión con nuestro más profundo ser y lograr un estado de relajación y apertura apropiados.

Estos preámbulos son básicamente una herramienta para conectar con el momento presente y con lo que estamos haciendo, por ello les doy un gran valor y escribo sobre ello. A final, cada uno encuentra su método.

Elige tu tirada aquí

Deja un comentario