Surya Namaskar

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Surya significa Sol y Namaskar significa saludo en sánscrito. Namaskar se acompaña de un gesto con las manos, juntándolas y llevándolas al corazón, y cuando se realiza, se está ofreciendo la buena voluntad, la interacción amable y honesta desde el pecho hacia la persona que lo recibe, es un saludo consciente y sincero. Aquí voy a explicar ligeramente cómo realizar el “Saludo al Sol”, una serie de posturas de Yoga sencillas que preparan al cuerpo para una clase, o también para estirarlo y moverlo sin necesidad de enfrentarse a una “jornada” de asanas (posturas) después, ya que de por sí es el más completo y puede hacerse de manera independiente. Su origen está en las postraciones que se hacían al Sol cuando salía al amanecer. En la mitología hindú, el Dios Sol es símbolo de salud e inmortalidad. Practicar este ejercicio, junto a otro de respiración y relajación, ayudan a la preparación física, emocional, mental y espiritual para una sesión de cartas, cualquier mancia o actividad. Nos ayuda a sentirnos más livian@s, nuestra energía cambia y se alcanza un estado de calma muy ventajoso para nuestra salud. Regula la circulación de la sangre, masajea los órganos internos en cada movimiento, ayuda a alcanzar una columna fuerte y flexible, refuerza y regenera la musculatura.

Cualquier ejercicio físico explicado “a distancia” siempre se quedará muy escaso al lado de una explicación presencial por un docente experimentado en la materia. Con lo cual, hay que prestar atención a las dolencias físicas de cada persona (hernias, ciática, articulaciones, rodillas, presión arterial…). Si tienes dudas en si puedes llevar a cabo esta serie desde casa, abstente y prueba con un instructor. Nunca hay que forzar una postura, y menos sentir dolor. Cuidado con moverse de forma brusca o levantarse precipitadamente. Practicar con el estómago vacío, una hora como mínimo después de una comida ligera. En la imagen adjunta, he utilizado El Arcano del Sol de la baraja de Tarot de Crowley, la cual me inspira muchísimo. Alrededor, él muestra los doce signos zodiacales. Si os fijáis, aquí tenemos doce pasos colocados como las horas de un reloj. Cada movimiento ha de hacerse acorde a la respiración y de forma armoniosa sin interrupción. Cada círculo completado, es una serie. Se aconseja hacer mínimo cuatro series hasta ampliar a doce con la práctica. Como cada postura se complementa con la siguiente, en la primera se comienza con el pie izquierdo, y la segunda con el pie derecho. Parar entre una serie y otra si se siente fatiga o mareo. Mucha atención a la respiración, dice así:

  1. Sitúate en la parte delantera de la esterilla con los pies juntos y activos, bien apoyados.  Estira la espalda hacia arriba, abre el pecho y fíjate si el peso del cuerpo está bien repartido en cada pierna. (Para saber si estamos verdaderamente rectos, es bueno recurrir a una pared para captar la postura y ver cómo tocamos la espalda contra ella respetando las curvaturas naturales). Contrae el cuerpo, desde los pies hasta la nuca, aprieta los glúteos echando las caderas ligeramente hacia delante. Lleva las manos al corazón en actitud consciente y exhala.

  2. Inspirando levanta los brazos estirados con un suave movimiento hacia atrás, cuello, relajado.

  3. Expirando bajas el tronco y la columna llevando las manos al suelo a cada lado de los pies. Para conseguir que la espalda no sufra, es mejor flexionar un poco las rodillas para así plegar, hasta donde se llegue. No arquear la espalda.

  4. Inspirando se apoyan las manos en el suelo llevando el pie izquierdo atrás. Se apoya la rodilla en el suelo y el pecho sube. Mentón ligeramente levantado para que el cuello siga el camino de la columna y no fuerce. Como si estuvieses a punto de salir a una carrera.

  5. Retienes, los dos pies atrás, activos, metatarsos introducidos, rodillas no apoyadas en el suelo. Fuerza en las piernas y en los brazos, impulsar desde las manos apoyadas, con los dedos abiertos hacia arriba, las palmas no se ahuecan, impulsa la espalda y haz el plano inclinado. Que no suba la pelvis más que el pecho, cuidado con las caderas, actividad en brazos y piernas haciendo una línea recta. Mirar hacia el suelo entre ambas manos.

  6. Expiras bajando las rodillas, pecho y frente al suelo. La pelvis no queda en contacto con la esterilla.

  7. Cogiendo aire, subir a la cobra, activando las piernas, apretando las nalgas y juntando el dorso de los pies tocando el suelo para evitar problemas en la zona lumbar, alzas el pecho mirando hacia arriba con suavidad mientras respiras.

  8. Expulsando el aire, perro boca abajo, apoyando bien las manos estirando los brazos, hombros lejos de las orejas, cuello relajado, colgando y los pies activos tiran de los talones hacia atrás mientras apoyas los dedos, metatarsos introducidos. NO aflojar la postura, imaginar que os tiran de las caderas hacia arriba y hacia atrás.

  9. Coges aire, pie izquierdo delante, apoyando las manos y mirando hacia arriba, pecho estirado en postura de “salida”.

  10. Expulsando el aire, pliegas de nuevo flexionando las rodillas, espalda relajada y recta.

  11. Cogiendo aire, dejar las rodillas flexionadas, impulsar desde las piernas hacia arriba y subir la espalda recta estirando los brazos a la altura de las orejas, cuidado con la espalda.

  12. Expulsas el aire bajando los brazos, manos al corazón.

Afloja los brazos, suéltalos, separa un poco los pies a la altura de las caderas, percibe cómo te sientes, haz dos respiraciones completas y comienza de nuevo desde el paso uno, junta los pies, expulsa el aire con las manos al corazón… Sigue con el pie derecho atrás. Cada serie se va alternando, primero izquierdo, luego derecho, y así sucesivamente. Lo importante es unir la respiración con el movimiento y estar concentrados en la postura, llevar la atención a cada zona del cuerpo que se está trabajando. Si has acabado más atrás en la esterilla de cuando habías empezado, vuélvete a colocar al principio.

Hay quien prefiere hacer el ejercicio de “pranayama” (movimiento de la energía a través de la respiración) antes de Surya Namaskar, y así luego hacen meditación, los hay que disfrutan más haciendo la respiración después. Tú eliges cómo te sienta mejor. Aún así, después del Saludo al Sol es muy importante quedarse en posición de loto unos minutos para relajar el cuerpo o en postura de relax (savasana), tumbad@ en la esterilla con piernas y brazos ligeramente separados, flojos  y arropados con una mantita, para enfriar el cuerpo y relajarlo. Nunca salir disparados a hacer cosas después de un ejercicio de este tipo, levantarse siempre de lado y despacio, porque no servirá de nada y puede sentar irregular, desperdiciando sus múltiples beneficios.

 

 

 

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